Agua

 

 

Agua nos ha incluido en tres historias y nosotros hemos aceptado ser parte de ellas. Historias sin principio ni fin, como capítulos intermedios de una serie tremendamente extensa, casi infinita. Por no ser infinita, agua habla cada vez más alto. Agua habla enviándonos a la matriz, nos pone en contacto con lugares, con gentes a las que agua lleva tiempo contándoles su historia. Allí nos dejamos querer, nos dejamos sentir, nos dejamos contar. Nosotros recibimos lo que nos toca entender y continuamos el proceso dejando que Agua cambie de forma.

En un mundo complejo dominado por imágenes manipuladoras nos vemos sometidos a una irrealidad continua, lo que está contribuyendo a una de las crisis de significado e identidad de la humanidad más profunda que se haya conocido. Como réplica a este hecho se propone aquí un trabajo reflexivo a través de un viaje donde se mezclan al mismo tiempo lo real y lo imaginario, no hay una cronología concreta ni hechos que demuestren que esto no sucedió o sucederá.